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Validación de fuentes OSINT en Internet

Sabemos que Internet es una “mina de oro” de información, que aplicándole las técnicas de análisis más adecuadas, nos puede permitir llegar a conclusiones bastante jugosas. Prueba de ello es el éxito que va adquiriendo cada vez más el OSINT (Open Source Intelligence).

Ahora bien, puesto que los datos y la información de la que nos nutrimos viene de un medio bastante volátil y alimentado, en gran medida, por personas anónimas, asociaciones independientes, consumidores y demás organizaciones de las que podemos conocer poco o nada, conviene tener especial cuidado a la hora de procesarlas para un análisis de Inteligencia.

Entremos en materia: entiendo que no revelo nada nuevo cuando comento que detrás de toda publicación o comunicación hay un motivo y una serie de creencias que pueden estar, o no, sustentadas por algún tipo de ideología. Como siempre, hagámonos una serie de preguntas con algunos ejemplos:

  • Cuando publicamos un post en un blog es porque queremos contar algo que consideramos interesante o nos ha llamado la atención. El hecho es que si hemos seleccionado esa información, es porque hemos filtrado consciente e inconscientemente otras muchas. “De entre todas esas, me quedo con esta”. ¿Por qué?

  • Un consumidor enfadado puede innundar los foros de comentarios negativos hacia el producto que le ha frustrado. ¿Cuáles eran sus expectativas?

  • Un periódico selecciona las noticias que considera más relevantes para vender más y a la vez para apoyar al grupo ideológico al que está afiliado. ¿Quién está detrás?

Esto significa que cuando leemos y utilizamos para nuestro análisis información obtenida de Internet estamos procesando también todas esas motivaciones y creencias con las que el autor o autores han redactado esas líneas.

Seguramente ya eras consciente, en cuanto al tratamiento de la información impresa, ¿pero qué pasa en Internet? Internet acentúa y amplifica la subjetividad, por lo que hay que tener mucho más cuidado. Veamos algunas de las vulnerabilidades:

  1. No se suele citar a la fuente de donde se ha extraído la información. Puede ser una simple reflexión de cuando iba andando por la calle, o una información más elaborada.
  2. Siempre está presente la inmediatez y frescura. Al igual que sucedía con los periódicos, cuando alguien desea compartir una información en la Red, busca hacerlo lo más rápido posible y tintado de cierto sensacionalismo para impactar y llegar a más gente. La rapidez en la emisión del contenido (como por ejemplo un twitt) puede jugar en contra de la reflexión más profunda del mismo.
  3. Cualquiera puede escribir lo que quiera (salvo en ciertos países) sin ningún tipo de censura o control. Lo que significa que nuestros estados de ánimo pueden llegar a jugarnos en contra. Quizá lo que un día es lo más terrible, al mes ha dejado de serlo y por tanto lo escribiríamos de un modo completamente diferente.
  4. Poco se sabe del autor o autores. Generalmente hay que investigar un poco. Salvo en aquellos que buscan difusión y hacerse un nombre.
  5. Desconocemos el tono y la emoción con el que se escribe. Por ejemplo, a veces se escribe de un modo irónico, y como el comunicador no sea muy bueno, puede dar a entender que está hablando en serio.
  6. Accedemos a información de todas partes del mundo. Un mundo del que desconocemos los modelos cognitivos y culturales de quien escribe. Sabemos que hay palabras que tienen diferentes significados en función de la cultura de quien las utiliza. Ya no hablemos, si además esa información es en otros idiomas. ¿Cómo traducimos ciertas expresiones?

Ésta es una pequeña lista de las vulnerabilidades de la publicación de contenidos en Internet a la que se enfrenta el analista de Inteligencia que desea nutrirse de OSINT.


Entonces, ¿qué podemos hacer? Al igual que validamos las fuentes escritas y humanas, también podemos validar las fuentes de información en Internet. Tú puedes diseñarte tu propio sistema de validación, como de costumbre.

Mis palabras mágicas de hoy se dirigen a confeccionar unas breves indicaciones de cómo puedes validar tus fuentes OSINT en Internet y realizar así una ficha que te servirá de referencia en el uso de información para la elaboración de tus informes.

  1. ¿Quién lo ha escrito? Fundamental conocer el autor, autores o por lo menos, la organización, que hay detrás de cada información. Es sin duda, el primer paso. Para conocerlo podemos acudir al enlace web: “quienes somos” o “about” que suele existir en todas las web o blog. Se puede complementar con búsquedas avanzadas en Google.
  2. ¿Cuál es la motivación? Cuando se publica algo en Internet siempre hay un motivo: informar, educar, alarmar, publicitar, distraer, etc. Conocer el motivo nos evita ser víctimas de acciones de influencia o decepción. Para determinarlo puede realizarse un ACH más o menos complejo, en función de la fuente que estemos validando.
  3. ¿Cómo se financia? Hace tiempo, el grupo Anonymous pirateó la web de Stratford para mostrar los nombres y números de cuenta de las personas y organizaciones suscritas. Gracias a ello conocimos que organizaciones gubernamentales, como la CIA, dan grandes cantidades de dinero para financiar las actividades del web. ¿Qué nos asegura que la información emitida en sus informes no está manipulada por quien la financia? Tener varias fuentes de información, de distintos orígenes, nos ayuda a detectar manipulaciones. Conocer cómo se financia una fuente de información siempre de muchas claves. Para ello hay que investigar.
  4. ¿Cuál es su nacionalidad, idioma e ideología? Como comentaba antes, los modelos culturales afectan en gran parte a los modelos cognitivos y, por ende, al modo de comunicar. Saberlo nos ayudará a detectar algunos de los sesgos cognitivos más evidentes.
  5. ¿Qué tipo de lenguaje utiliza? También es importante conocer si es una publicación de tipo personal (aunque los motivos sean profesionales), si es divulgación, si es periodístico, si es científico-técnico, etc. El lenguaje nos dará pistas sobre el origen y motivos.
  6. ¿Cita las fuentes? Aunque los buenos modos se van imponiendo poco a poco en Internet, no todas las web o blog citan sus fuentes. En determinados casos, una cita puede ayudarnos a validar la veracidad de la información. Otras veces, la información viene validada con un vídeo o una foto que lo demuestra (con la salvedad de que pueden haberse manipulado).
Espero que estas reflexiones puedan serte de utilidad. Sobre, hacerte reflexionar que el uso de OSINT debe hacerse de un modo muy consciente o comprometeremos las conclusiones de nuestro informe.

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